Lun. Ago 15th, 2022

Por Arisleidy Santos.- Antes del trágico asesinato de Milka Peña, a manos de su pareja, se publicaron varios videos por ambas partes que exponía la crónica de una muerte anunciada, debido a que en cada uno de ellos habían constante manifestación de violencia que evidenciaba el desenlace de la historia.

Con una mirada desconcertante y una voz que denotaba temor e inseguridad, en un audiovisual se escucha Milka denunciar que su agresor, Leonel Alcántara Luciano, la había intentado estrangular y le propinó varios martillazos en la cabeza que le causó múltiples heridas, supuestamente movido por celos, que según ella, eran sin motivos.

Sin embargo, la misma se contradecía, ya que en un video publicado, del cual no tenemos conocimiento la fecha cuando se publicó, la misma expone que Luciano no era violento, sino que tuvieron un mal entendido como cualquier pareja, haciendo entender que las cosas se habían solucionado.Reproductor de vídeo00:0000:55

Video de www.dajabon24horas.com

Luego, Leonel Alcántara Luciano, publicó un video como respuesta, desminitiendo los hechos y aseguró que Milka lo atacó con un martillo y cuchillo alegadamente porque él no la recogió en su lugar de trabajo, ya que el mismo estaba compartiendo con unos primos.

A la defensiva Luciano mostró los presuntos aruñazos que la mujer le propinó y aseguró que nunca tuvo la intención de asesinarla como ella afirmaba y que estaba mintiendo sobre los hechos.Reproductor de vídeo00:0003:52

Pero, hubo un video en el que Leonel Alcántara le pedía perdón reiteradamente a Milka y sus familiares y resaltó en el mismo los atributos que la caracterizaban, además de asegurar que la amaba, lo que se podría interpretar como una premeditación de los hechos.

“Tu sabes que Dios permite que pasen cosas para que uno no fracase en la vida”, sostuvo.Reproductor de vídeo00:0001:20

Te puede interesar: Hombre mata a su expareja y luego se suicida en Dajabón; víctima había denunciado agresor

Fue este viernes cuando Leonel Alcántara Luciano, de 37 años, consumó, lo que se había determinado, ponerle fin a la vida de Milka Peña, de 35 años, a quien degolló y posteriormente se suicidó, dejando una carta que explicaba las razones por la que decidió cometer el delito.