QUIENES ERAN LOS FARICEOS?… APRENDA CON NOSOTROS.
Fariseos. De los tres partidos prominentes dentro del judaísmo en los tiempos de Jesús (los fariseos, los saduceos y los esenios), los fariseos fueron, por mucho, los más influyentes.
La palabra fariseo, que en su forma semítica significa los separados o separatistas, aparece por primera vez durante el reinado de Juan Hircano (135 a. de J.C.). Generalmente el término se utiliza en plural más que en singular.
También eran conocidos como chasidim, que significa amados por Dios, o leales a Dios. Según Josefo, en su momento de mayor popularidad había más de 6.000 fariseos. Tres facetas o características de la nación judía contribuyeron al desarrollo del partido de los fariseos, o, paradójicamente, puede decirse que los fariseos
hicieron estas contribuciones al judaísmo de modo que, en última instancia, farisaísmo y judaísmo llegaron a ser casi sinónimos. La primera de ellas era el legalismo judío que comenzó a ganar firmeza luego de la cautividad en Babilonia. La adoración en el templo y los sacrificios habían cesado, y el judaísmo comenzó a centrar sus actividades en la ley judía y en la sinagoga. El surgimiento de los escribas judíos, que estaban estrechamente relacionados con los fariseos, también le dio un gran ímpetu al legalismo judío. Los fariseos, más cerca de ser una orden fraternal o sociedad religiosa que una secta, eran los seguidores organizados de estos expertos en la interpretación de las Escrituras. Ellos formalizaron la religión de los escribas y la pusieron en práctica. Por esta razón, el NT menciona juntos a los fariseos y los escribas 19 veces, todas en
los Evangelios (p. ej., <400520>Mateo 5:20; 15:1; 23:2, 13, 14, 15, 23, 25, 27, 29; <421139>Lucas 11:39, 42, 43, 44, 53). Los fariseos eran los líderes religiosos de los judíos, no los políticos prácticos (como los saduceos que eran más liberales). Una segunda característica fue el nacionalismo judío. La persecución y el aislamiento continuos cristalizaron este espíritu. Durante el cautiverio los judíos eran una pequeña minoría en una nación extranjera. La feroz persecución de Antíoco Epífanes (175-164 a. de J.C.) quien intentó osadamente helenizar y asimilar a los judíos, sólo hizo que el pueblo judío se uniera más. Los fariseos aprovecharon la ocasión para cultivar una conciencia nacional y religiosa que no ha sido igualada. Un tercer factor que contribuyó al farisaísmo fue el desarrollo y la organización de la religión judía en sí misma, luego del cautiverio y la revuelta. La formulación y la adaptación de la ley mosaica por parte de los escribas y
rabinos, la tradición extendida y un separatismo más extremado produjeron prácticamente una nueva religión. Esta se oponía vehementemente a toda secularización del judaísmo por parte del pensamiento griego pagano que había penetrado en la vida judía luego de la conquista de Alejandro. Los fariseos se convirtieron en un grupo altamente organizado, sumamente leal los unos para con los otros y para con la sociedad, pero separado de los demás, aún de su propio pueblo. Se comprometían a obedecer todas las facetas de las
tradiciones hasta el más ínfimo detalle y se apegaban minuciosamente a la pureza ceremonial.
Las doctrinas de los fariseos incluían la predestinación, la inmortalidad del alma y la creencia en la vida espiritual, enseñanzas que los saduceos negaban (<442306>Hechos 23:6-9). Creían en una recompensa final por las buenas obras y que las almas de los malvados eran retenidas por siempre debajo de la tierra,
mientras que los virtuosos resucitaban e incluso migraban a otros cuerpos (Josefo, Antig., 18.1.3; <442308>Hechos 23:8). Aceptaban las Escrituras del AT y alentaban la habitual esperanza mesiánica judía, a la que habían dado un giro material y nacionalista. Fue inevitable, en vista de estos factores, que los fariseos ofrecieran una encarnizada oposición a Jesús y a sus enseñanzas (<430916>Juan 9:16, 22). Los choques entre Jesús y los fariseos eran frecuentes y encarnizados (<400307>Mateo 3:7; 5:20; 9:12, 34; 12:2, 14; 19:3; <411217>Marcos 12:17; <420521>Lucas 5:21; 7:30; 12:1; 16:14). La reprensión más extensa de Jesús a los fariseos se encuentra en Mateo 23. La imagen que el NT pinta de los fariseos es casi por completo negativa. Jesús condenó especialmente su ostentación, su hipocresía, su salvación por obras, su
impenitencia y su falta de amor, pero su condena no siempre estaba dirigida a los fariseos como tales. Algunos de los fariseos fueron miembros del movimiento cristiano en sus comienzos (<440607>Hechos 6:7). Algunos de los grandes hombres del NT fueron fariseos: Nicodemo (<430301>Juan 3:1), Gamaliel
(<440534>Hechos 5:34) y Pablo (<442605>Hechos 26:5; <500305>Filipenses 3:5). Cuando
Pablo dijo que era fariseo, no pensaba en sí mismo como un hipócrita, sino que estaba haciendo referencia al más alto nivel de fidelidad a la ley.


Dominicanos conmemoran la histórica Batalla del 30 de Marzo
*Capacitación de alto nivel en el IPES*
Comer una banana al día aporta protección al corazón, afirman expertos
Cuba anuncia cortes eléctricos que podrían abarcar el 70% del territorio
Ex candidato a regidor en 2024, “Néstor Flow” renuncia al PRM en SFM
Paciente con insuficiencia renal pide apoyo para trasplante de riñón